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ENIGMA PENAL

EL SUJETO JURIDICO FRENTE AL SUJETO DEL INCONSCIENTE: Una aproximación lacaniana a la responsabilidad, la Ley y el acto

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El Derecho parte de una idea aparentemente sencilla: existen sujetos capaces de realizar actos y, en determinadas circunstancias, responder jurídicamente por ellos. Esta premisa resulta indispensable para la existencia misma del orden jurídico. El Derecho necesita identificar a una persona, determinar una conducta, establecer las circunstancias en las que ocurrió y, finalmente, decidir si existe responsabilidad. En el ámbito penal, esta necesidad adquiere una especial importancia, pues la atribución de responsabilidad exige establecer no solamente qué ocurrió, sino también cuál fue la relación del sujeto con su propio acto. Sin embargo, esta concepción del sujeto puede ser cuestionada desde una perspectiva psicoanalítica. Jacques Lacan, retomando y reformulando el pensamiento de Sigmund Freud, plantea que el sujeto no es completamente transparente para sí mismo. Su famosa afirmación de que “el inconsciente está estructurado como un lenguaje” introduce una ruptura con la idea de un indi...

LA EDAD DEL CASTIGO ¿Puede un adolescente responder penalmente como un adulto?

  Cada vez que un adolescente comete un delito de especial gravedad, la misma discusión vuelve a ocupar el debate público: ¿debería responder penalmente como un adulto? La pregunta suele surgir después de hechos que conmocionan a la sociedad. La indignación colectiva exige respuestas rápidas y, con frecuencia, la solución parece evidente: si un menor comprende que matar, secuestrar o violar está mal, también debería asumir las mismas consecuencias jurídicas que cualquier adulto. Pero el derecho penal no puede construirse únicamente desde la emoción. Si así fuera, bastaría el dolor social para modificar las reglas de responsabilidad. Sin embargo, el Estado de Derecho exige algo distinto: comprender qué significa realmente ser responsable desde el punto de vista jurídico. Y esa respuesta no pertenece exclusivamente al derecho. También involucra a la filosofía, la criminología y, hoy más que nunca, a la neurociencia. La responsabilidad no depende únicamente de la edad El derecho ...

EL MAL: ¿se nace o se construye?

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  Una reflexión filosófica sobre el derecho penal y la naturaleza humana Antes de preguntarnos qué pena merece un delito, existe una pregunta mucho más antigua y profunda: ¿por qué una persona delinque? Aunque parezca una cuestión exclusiva de la filosofía, la respuesta tiene consecuencias directas en el derecho penal. La forma en que entendemos el origen del mal influye en la manera en que juzgamos, castigamos e incluso tratamos a quienes cometen un delito. Durante siglos, filósofos, juristas y criminólogos han intentado responder una misma pregunta: ¿el ser humano nace siendo malo o las circunstancias lo llevan a convertirse en delincuente? No existe una respuesta definitiva, pero las distintas teorías han moldeado la historia del derecho penal. Hobbes: cuando el ser humano necesita límites Thomas Hobbes tenía una visión pesimista de la naturaleza humana. En su obra Leviatán sostuvo que, sin reglas ni autoridad, las personas vivirían en una permanente lucha por sobrevivir....

El segundo fatal: criminología del impulso y la conducta suicida

Nota: Este texto aborda el suicidio desde una perspectiva criminológica y conductual. No busca romantizar ni justificar la conducta suicida, sino reflexionar sobre la impulsividad humana y la importancia de la prevención emocional y social. Cuando la muerte no siempre nace de un deseo permanente, sino de un instante irreversible. Existe una idea profundamente instalada en el imaginario social: quien se suicida necesariamente llevaba años queriendo morir. Sin embargo, la realidad humana parece mucho más compleja. Desde ciertos enfoques criminológicos y neuroconductuales, algunas conductas suicidas no responden a una decisión racional sostenida en el tiempo, sino a estados momentáneos de colapso emocional, impulsividad extrema o percepción distorsionada de la realidad. El suicidio no siempre surge de una planificación estructurada. A veces emerge de un segundo crítico. Un impulso. Una crisis. Una ruptura emocional percibida como definitiva. Un instante donde el sujeto pierde tempora...

La estética clandestina y el abandono penal del cuerpo.

 Reflexiones jurídicas sobre el caso de Yulixa Toloza El caso de Yulixa Toloza no solo expone la posible comisión de delitos; revela algo más profundo: la fragilidad del cuerpo frente a mercados clandestinos que operan entre la necesidad estética, la precariedad y la ausencia de control estatal. Más allá del impacto mediático, este caso obliga a formular preguntas incómodas para el derecho penal y la criminología contemporánea: ¿En qué momento la medicina clandestina deja de ser negligencia y se convierte en una estructura criminal? ¿Puede hablarse únicamente de responsabilidad individual cuando existen fallas sistemáticas de vigilancia estatal? ¿Hasta qué punto la búsqueda social de determinados estándares de belleza alimenta economías ilegales construidas sobre el cuerpo humano? Según lo reportado públicamente, Yulixa habría desaparecido tras someterse a un procedimiento estético en un establecimiento que, presuntamente, operaba sin habilitación sanitaria. Videos y testimo...

LA VERDAD PENAL: entre lo que ocurrió y lo que se logra probar

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  El proceso penal no reconstruye la realidad: construye una versión jurídicamente válida de los hechos. Tradicionalmente, el derecho penal se ha presentado como un mecanismo orientado a la búsqueda de la verdad. Sin embargo, esta promesa debe someterse a un riguroso escrutinio. El proceso penal no accede a la realidad de forma directa; trabaja con vestigios, relatos y estrategias. En este escenario, la verdad no es un hallazgo: es una construcción. 1. La imposibilidad de la verdad absoluta Los hechos pertenecen al pasado y el pasado es, por definición, irrepetible. Lo que ocurre en el plenario no es la reproducción de la realidad, sino su representación a través de medios inherentemente imperfectos: Testimonios: sujetos a sesgos cognitivos, fallos de memoria y errores de percepción. Pruebas periciales: interpretaciones técnicas que, pese a su apariencia científica, admiten márgenes de error. Indicios: fragmentos de realidad que requieren un ejercicio de inferencia lógica por pa...

LA GRAMÁTICA DEL MAL: derecho, religión y el origen del castigo.

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  Cada vez que un código penal se promulga, sus redactores creen estar haciendo algo nuevo: reemplazar el oscurantismo por la razón, la venganza por la proporcionalidad, el pecado por el delito. Y en parte tienen razón. Pero sólo en parte. Porque debajo de cada artículo, debajo de cada tipo penal cuidadosamente redactado, sigue latiendo algo más antiguo: una idea sobre el mal, sobre quién lo encarna y sobre qué merece quien lo comete. Esa idea no la inventó ningún legislador. Viene de mucho más atrás. Viene de los altares, de los confesionarios, de los tribunales que juzgaban almas antes de que existiera siquiera la noción moderna de Estado. Antes de los códigos, antes de los jueces, antes incluso de la separación entre Iglesia y poder civil, ya existía una estructura que definía con precisión lo permitido y lo prohibido. La religión no solo organizó la vida espiritual de las sociedades: estableció una gramática del bien y del mal que todavía atraviesa, de formas a veces impercep...